27/7/08

el SUR-sub, XII (segunda parte)





el SUR-sub, XII
(segunda parte)








Mama del cáliz

Que ansía redimir,
Una vez urdido el deseo,
Magna Ubre Férrea,
En la Piedra arrodillada-

¿Señora de las Bestias,
lo recuerdas,
recuerdas

las aves
que huyeron
del Árbol
al besar Lo No?

Desconocen Las Escrituras:
Están vivas-

Ser sin
Respuestas ante el espejo,
Entregando un destello,
Cualquiera,
Cuando apenas hay
Semejanza en las semejanzas-

Un castillo miserable
Acogerá mis riquezas-
No pasarán-
Vuelan-

Un exceso de realidad
Al rumor de las horas y las olas-
Orábamos como llorábamos-
Oramos nuevamente,
Ahora donde nunca,
Y sigue sucediendo-

Consecuente:
El llanto por la lluvia
Bajo el desierto-
Un continuo de eclipses
En el yermo desolado
De tus rojos,
Círculo agotado
De mi nunca-

DA SIN-
Adore La Herida,
La sed torrencial,
-vocativo-
Que ardan tus manos,
Que aguas nos hablen,
Que nadie te nade-
Que nadie recuerdes,
Que aves que aguas-

Deja de fumar-
De igual modo
Cesará la Escritura-

Pero esas muertes
(descubro que no soy yo)
No me interesan-
Aún oigo al niño
Que no quiere nacer-

Si no
es giro,
me no-


La perspectiva es todopoderosa-
La esfera moldeable en la hoguera-

Dijimos que
Cuando la larva
Retomara el marasmo
De tu sangre, hablaríamos
En la mente de la carne,
Del alimento del ángel, Bestia-

Eres todos los nombres-
Ninguno, por tanto-

¿Me reconoces,
Lilith Libélula,

cuando separas
mis palabras y
cantas la distancia
de mis párpados?


Me gustaría creer en el libro
Al borde de tus OjOs,
Y, a fin de cuentas,
En la espiral de tus brazos

Acopiando el cielo protector
Que al atardecer se desmorona-

Sin embargo, insecto,
¿cuándo mi voluntad
pudo arrebatar
su potestad a la Plaga?

Desfallezco como un miserable
Al arrancarte las alas-

-Ya no huirás, compañero.

-Tampoco tú, insecto ángel.

Ignora los signos en la arena,
Ignora la misión de la hierba-
La mecanógrafa es una estúpida-

¿Cómo se logra
cubrir Lo Bajo, Ur?
¿Cómo escribir
el no ser
Que oculta el ser?

Rata griega entre helechos,
La pregunta ya no
Precisa una respuesta-

Eso me dijo antaño,
Estrañoy axial,
Donde el fuego de las estrellas,
Danae, donde el cofre-
¡Usureros!

Hoy los dioses
No llueven
Las llaves debidas-

¿Qué he de revelar, Tiresias?
¿Qué porvenir sin ojos,
Sin vida, sin espada ni?

Nada, Danae-

Reacciona, viejo tetudo,
Revélame qué sucederá-

Dos mundos en uno,
Aunque irás solo
Hasta el último gesto
De la hierba/Ur-









Antonio López Medinilla


26/7/08

Mira bajo tu almohada, Estrella-










El espejo de tu morada,

La puerta de tu habitación,
Me enumero-
Me mirás,
Me eclipso,
Me no-

Mito arriba mito abajo
Reconozco el cuadro-
No me reconoces-

Del dolor al dolor
Olvidamos el Dolor-

La iglesia me alza
Cuando el mar retrocede-
Una espadaña de carencia
Atisba cantos rodados
Distintos y necesarios-

No hay canto-

Ante el voyeur
La exhibición desnuda
Ejemplifica
La indiferencia
Del mundo-

Sur de las bestias donde
Escribe el viento
Los Actos bajo lo alto-

Me acusará el ojo:
La inocencia con metales,
La niña que inquiere
El gesto abrasador de la respuesta-

Ante el ser humano
Los ángeles enmudecen-

Somos
Cuanto
Desconocemos-

Ofrecí la boca del sur
Como te di la cruz del sur-
La salvación de las bestias
Que deambulan bajo la lluvia
Y ladran en la noche que nos roza
Que ahora soy el péndulo
Que busca aguas ocultas-

Mira bajo tu almohada, Estrella-








Antonio López Medinilla,
de espa(l)das al SUR-sub, XI (I-II)




24/7/08

BLIND, el presente para que las nubes lloren-

"Los romanos vienen, todo es inútil."
JUAN EDUARDO CIRLOT







Mira sus órbitas-
Le dice buenas noches,
Y sin embargo no existe-

Comtemple, mi Señor-
Hasta donde
La Ceguera llega,
Todo es suyo,
Su no yo-
Mi nunca yo-

Pantano de
La flor en la sombra,
La rugiente luz
De las aguas,
La torre inclinada
De todos nuestros pasos-

¡Cuánta dulzura, Sur,
Bajo el Ur de lo bajo!

Me enceguecen
Los maullidos,
El clavel de su noche
Escalando el olor de la escalera-


Aparecida,
Escarbaré tu existencia,

Adhesión ,
Mi anunciadora,
Mi esposa-
Alzaré la palabra rota
Donde lascas nacen a través
De donde crecen hierbas-
Donde nada lo nunca ni-
Donde el libro
Sin mi siempre vivo ni
Llega a ofrecerte
El presente para que
Las nubes lloren-

Y la noche encierra
La Historia-
Todo inútil
En la hora de nuestra hora-

También sufro por ti, ausente-







Antonio López Medinilla,

de espa(l)das a sí-



20/7/08

el SUR-sub, fragmentos XII (primera parte)




el SUR-sub,

fragmentos XII
(primera parte)









Me enmudeces-


Érase una vez,
Compañero ángel,
Sólo una vez,
La última llamada
Al Sur
De la magia y la muerte-
Tu alegría es incontenible-

Pasadizos interminables
En tus nuevas manos-

Marcas asfixiadas
En el Coro:
La Bestia, Estrella,
La Sierpe, la Gaviota-
Todo justo y necesario
Para proteger la noche,
Mi hogar
En la palabra-

Rincones de los ángulos claros-

Abajo lilas,
Reunidas al ahogo-
Moradas moradas-
Paralelo de color, mudo mundo
Ansiando 5 secretos, 5 sentidos-
De la disolución,
El afluente no cesa-

Nada de ti
He de salvar en el cerro,
Donde nadas en la roca,
Herida por la letra y el círculo-

¿Hubo insectos?
¿Ángeles en llamas?

El corazón relata
En la Piedra-
Algo de alguien, allí,
Se arrodilla
Aproximadamente nunca-

Suficiente razón
Bajo la tierra LA-

¿Renacés de las aguas
Si te inscribo en la arena?

¿Me leés sin nacer?

NI –dicen las aves.

Despiertas cada mañana-
¿No es acaso un milagro?

Escruta más allá-
El paso más allá,
Ansiado e improbable,
Que valide la escritura-

Los niños
Socavan el muro,
Con sus hondas
En las olas,
Riéndose de la gárgola,
Señora que orienta
Su inocencia de siglos-

Si musgo, me espadan-
Me sin, insecto ángel-

Qué tristeza-
Cobijame, Cartago-

Nada cambia el acento-

Desconocen las Escrituras-

Me reconocés-

La furia de lo XI me atraviesa
Sin perspectiva de alimento-

¿Venís, Cruzada en el habla?
¿Venís, en el alba que des?

Donde nadie nada,
Traza el bosque su abrazo
De ramas que hablan
Y no logro entender-
Un concepto de hojas
Admirable
En lejanas congregaciones,
Me satisface
Flotando en las aguas-

Roto el tronco de mi sangre,
Violando,
Retorno a la infancia
Devorado entre espejos
Y juguetes favoritos-
Danzás conmigo, mi pequeña
Gris de la Sin, florecida,
Espiando mis pecados
En el Círculo de Oración-

La Cruz del Sur
Es justa y necesaria-

Sus círculos solos
En el cielo
Florecen,
Y todo hogar en el daño
Dona una espada, un cisne,
Un lamento
Que sonría
La vida muerta

De tu huida,
Bendita en las aguas
Que te arrastran, lector-

Eras un cedro,
Aunque semejabas iglesia,
Por supuesto abandonada
Al deseo-

Perjurio de Bestia:
Roza la rosa-

Vení

No olvides:
La voz no es
A ti debida-

La Palabra no habla-

CANdado
De los trazos
De mi hambre-
Abro la Puerta-
Abro el desastre-

Recuerda: mis signos
Son perros que apedreas-
Te pertenecen-

Señor, ten piedad-

Entre los siglos, Otro:
Nuestra historia-

El rostro no es mío-
Me besa-

Quien canta no encarna
Al espectador
Del eco desfallecido-

Sola entre las olas-


Ésa no canta-
Ésa no vive-
Ésa me cela-
Ésa me arena-

Ella me UR-


A A
PA PA
RE RE
CI A
DA DA










Antonio López Medinilla



12/7/08

¿La Pregunta eras tú?










¿A quién
Vienes

A buscar ahora,

Bajo la roca sola

De la mar serena,

Bajo la seca loza
De tu voz sin mí,

De las voces muertas,
De mi voz sin ella?


¿A quién
vienes
A buscar ahora

Si no son,
Si tus horas suceden

En el palpable silencio,

Juntos y solos

Bajo la tierra?

¿Qué importa la lánguida

Espada al alma

De tu disparen,

Si no fue escrito?

¿Qué es lo que ven tus ojos?

¿Te miras a ti misma?


¿Acaso no
te recuerda a alguien?

¿Y cuando

Va a esos sitios?


¿Es seguro?


¿Cómo se llamará?

-¿Estrellita?


¿Seguro?

-Sí, al Sur sin.


¿No es tarde para ver murallas?


¿Si te salvo a lo no,

Prometes volver, Bronwyn sin?

¿No es acaso un compromiso?

¿Deviene del cielo estético

O del infierno ético,

O de tus horas boscosas

De carne y hueso?


-¿Cómo te sientes, ángel mío?


¿Quiénes eran?


¿Hablás?


¿Dinos qué mano, qué senda,

Quién nombra,
Compañero sin compañero sin?


¿Recuerdas el Pasodoble

De los tiempos simples
Que halla el sin-lugar,

Lo-nuncal, Estrella?


¿Quién era la mujer

Que no reconoció?

-¿Ángel del Hombre, estás enfermo?


¿Por qué me visitas en la llama,

Remordi/miento?

¿Qué haces a mi lado,

Experiencia?


¿Dónde él?


-¿Me das fuego, Bestia?


¿Florecés, acento?


¿Es enfático?

¿Y tú, qué ansíabas, Belle?


¿Tal vez el cielo que
Siempre fue asma?


¿Nadie nada tus nadas?


¿Y tú me escupes?


¿Cuándo crecieron las hierbas,
Las huellas, las algas,

Las olas, las alas,

Desierta Belle que no?


¿Eres o disparas?


¿Realmente, no estás sola?


-¿Y los otros?

¿Otras?


¿Cómo cosechar la quimera

Del árbol que repudia
La realidad del fruto?

¿Quién nos habla?


-¿Vienes, compañero ángel?


¿Por toda herencia, aquesto,

este no que nos firma?


¿Puedo no ser, y morir?


¿Espada de cristal, Bestia?

¿Se oirá en las olas?


¿Realmente has muerto?

¿Realmente espada?

¿Cantas realmente?


¿Qué fue de

La vida en los otros?


¿Qué escuela eliges

En el fondo del mar?


¿Sentirás vergüenza por ello?


¿Un retozo verbal?


¿No canta demasiada muerte

En La Muerte?

¿Es obvio?


¿Hubo copa?


¿Por qué se alimenta?


¿Cómo es posible?


¿GlamoRosa?

¿Y la letra?

¿A qué huele su carne?


¿Y si

Acaso las aves

No despertaran

Los árboles?

¿Cuántas estrellas

-dejos del no-mundo-

Te urgen en el cemento?


¿Y en la palabra?


¿Es igual a la existencia

En ninguna parte?


¿Lo recuerdas, manzana?


¿No es suficiente

Signo de humildad?

¿Y no respiras?


¿Comimos lo intocable?

¿Inalcanzable duque

De las expirantes,

Hemos inhalado

Antes de tiempo?


¿Por qué

Bajas del cedro?


¿Y si no se oyen?

¡Por todas las huellas
Y sus santas,
Mi Señor,
Qué iniciará

La espada

En las aguas

Que me hablan!


¿Algo de alguien

Se asemeja a esto?


¿Marino, por qué tiemblan tus iglesias?

¿Laico?

¿Cruz?

¿Dado?
¿Ladras?


¿Espejo, tiritas

Si lo sur da no,
Da la espalda,

Al árbol de Nos?


¿Padre, por qué me has abandonado?

SIN
EL
SUR










Antonio López Medinilla,
de espa(l)das once veces
AL SUR Y SUB LA.




11/7/08

¿Y tú me preguntas?




¿Me oyes?


¿Qué haces ahí,
Qué escribes?

¿Qué murmuras en la hierba?
¿Quién come de tus manos?

¿Mi Señor, también hechizado?

¿Y vos,
quién sos?

¿Deseas tropezar
con los cuerpos?

¿Y?

¿O?

¿Late en verdad?

¿Dónde arrojé las cuartillas,
Los héroes, los que celan?

¿Qué escribe la estampida
En el cielo?

¿Qué dijo la Piedra
Que antes dijo el árbol?
¿Qué narran las Aves?

¿Te duele mucho, compañero ángel?

¿Estrella, qué
Te había dicho yo?

-¿Usted es el amo?
-¿En verdad crees eso?
-¿Por qué hablas solo?

¿Juzgarán,
-lírica en el erial,
oídos magias-
Las incisiones que cifro
En tu corazón,
Inmaculada porqueriza?

¿Y esta música desnuda?

¿Me das agua?

¿La rosa, la Gaviota
Olerán como él,
Una cloaca
En blanco y negro?

¿Dónde serán de-
capitadas,
oh capitán,

mi capitán?

-¿Cuántos sois, compañeros?

-¿Qué carne es ésta, Sweet Thames?

¿Otra vez la misma pregunta
Que dice No?

¿Innombrable?

¿El mapa puede darme algo?
¿Puede darme fuego?

¿Virgo de óxido,
Doncella muerta
Que me besas,
Conocés el futuro?

¿Hemos confesado algo?

¿Cuándo llegaste, Estrella?

¿Cómo y cuándo has vivido, Padre?

¿Sin ti, porqueriza mágica,
Arraigará la piedra del hombre
En el tumulto de la hierba?

¿Encarnará la roca del hombre
En las urbes de la luna?
¿La luz encarnará roja
Entre aves y pastos de tu maNo?

¿Lograré permutar
Sin nombre, sin natura,
Sin lo sin,
Antes de la enunciación
Del Viejo Estilo, Libro?

¿No es la vida bajo el sol
Tan sólo un sueño, compañera?

¿Nadie me ve?

¿Por qué la espada de bronce, Agustín, no mata
Si lo logra la lánguida mata de hierbas
Donde te ocultas?

¿Cómo ha de ser la luz primera, Noche?

¿No ves Su Danza, Sol?

¿Eres justo,
Antonio Block,
Ante
La gran dama,
La Peste Negra?

¿De verdad me deseas,
Compañero ángel,
Para lo que aún no eres?

-¿Me permite ver
cómo copulas,
laminada en blanco y negro?

-¿Hay nubes?

¿Me recuerdas virgen?

¿Cuándo moví, Block?
¿Por qué danzas, muerte?

¿Por qué lloras, Estrella?

¿Dónde y cómo mientes?

¿Te sonrojas, perro?

¿Así cantas, mi Señor,
La Nada que florece?


¿Alguien?

¿Comió de su maNO?

(Aparecida
Apareada)

¿Y tú me preguntas?









Antonio López Medinilla,
de espa(l)das cuatro veces
AL SUR Y SUB LA.




6/7/08

Sucedió una vez, y ha vuelto a suceder-







Cinco secretos dan pie-

Anocheció de repente-
He herido
Al sol implacable-

Un movimiento de amo y señor
Que amó/sin,
Avocado a ser jalón de hierba
Cuando las piedras hablen-

No soy, Padre-

Cada gesto,
Una hoja mordida
De silencio roto,
Acumulable-
Fragmentos-

Cuanto olvidamos, Estrella,
Cuanto sello y olvidamos
En el papel-

¿Por qué me visitas en la llama,
Remordi/miento?
¿Qué haces a mi lado,
Experiencia?
Se resigna-

Nadie a su vez
Las recuerda-
Son como Nos-
Comen como Nos-
Hablan como Nos-
Llueven como lloran-
Ladran por ti,
Compañero ángel-

Distante
La curva de tu hombro
Acaba de pasar,
y sigue sucediendo-

Mira sus órbitas-
Le dice buenas noches,
y sin embargo no existe-

El Señor es un invertido
Omoc oy yos apar al zul.

Su Hoz parece más suave-

Ya no hay distancia,
Sólo un código abierto-
Péndulo paisaje, compañero ángel-

NO

Mi Señor, yo
También estoy muerta-

Gira el metal
Tal cual es: nada
Sin pensar en nada-

-¿Lo recuerdas?
En el mundo.

Gris de LA SIN
Recogí el Papel
-e inicié lo no.

Al fin hubo un entonces
Que plantear-








Antonio López Medinilla,
de espa(l)das a todos los surES




4/7/08

Círculo de Oración-




Érase una vez,
Compañero ángel,
Sólo una vez,
La última llamada
Al Sur
De la magia y la muerte-
Tu alegría es incontenible-

Pasadizos interminables
En tus nuevas manos-

Creo que los niños
Arañaron el muro,
nueva/mente
Riéndose de la gárgola,
Señora que orienta-

Nada hay que salvar,
Donde nadan sin la piedra,
Desnudos en la letra y el cerro-

¿Renaces de las aguas
Si lo escribo en la arena?
¿Me lees sin nacer?

NI –narran las aves.

Despiertas cada mañana-
¿No es acaso un milagro?

Escrutas más allá-
El paso más allá,
Ansiado e improbable-

El bosque encarna el abrazo
De las ramas que me hablan
Y no logro entender-
Un concepto de hojas
Que admiramos
En lejanas congregaciones,
Me satisface
Volando en las aguas-

Si musgo, me espadas,
Insecto ángel-

La furia de lo XI me atraviesa
Sin perspectiva de alimento-
¿Venís?

Roto el árbol de mi sangre,
Retorno a tu infancia,
Entre espejos florecidos
Y juguetes favoritos-
Danzás conmigo, mi pequeña
Gris de la Sin,
Espiando mis pecados
En el círculo de la oración-

La Cruz del Sur
Es justa y necesaria-

A A
PA PA
RE RE
A CI
DA DA










Antonio López Medinilla,
sajando el SUR-sub, XII


3/7/08

Claro que hay camino- Camino y no me ves-








"Probablemente, al escribir este texto, sólo hemos jugado al contrapunto, a la fantasía, a la combinación cabalística de tramas literarias cinematográficas. Pero, en verdad, es cierto que cuando Bronwyn emergió de las aguas pantanososas sentí que era Ofelia que volvía, y hubiera querido ser Hamlet para pedirle perdón por la escena del rechazo, explicarle al menos la causa, antes de que ella enloqueciera y enloqueciera yo y dejar que la muerte -la de Hamlet o la del "Señor de la guerra"-, es lo mismo, me cerrara estos ojos sólo humanos, que no saben ver ángeles."

JUAN EDUARDO CIRLOT,
"Confidencias literarias"









Lázaro,
Álzate y anda,
Despavorido-


El Sur es pasivo; como Rosa, la horca, la prostituta, pétalo a pétalo, se desnuda y vende, como todo paraíso, al mínimo gesto de la maNo. Somos tres. Pronto, religión.

Diviso el mar: aliso El Tiempo, roto y renovado en las olas de mis ojos. Quietud de la danza, y las olas en los ojos cerrados.


Mi máscara real
No me pertenece-

No me conoces, Antonio-

Horas entre las olas
Del tiempo verbal,
Siempre muerto-
Me invierto y despierto
En la nube sola-
Observo la torre
Alimentando peces-

La distancia-
Nombrar el silencio:
Besar tu ropa
Desgarrada, Belle,
En la roca que roza
Como yo no puedo
Recordarte-

No des un paso más-
La ira de cuanto llega
Roza la tristeza
De cuanto va-
Anudar ambos caminos
Es imposible-

Claro que hay camino-
Camino y no me ves-




1/7/08

Ubre LA-









¿Hablábamos del conocimiento
Inclinado ante el silencio?

Me enmudeces-

¿Señora de las Bestias,
Recuerdas, recuerdas
Las aves
Que huyeron
Del Árbol
Al besar Lo No?

Fue un cedro,
Aunque semejó iglesia,
Por supuesto abandonada
Ante el deseo voraz-

Sus círculos solos
En el cielo
Florecieron,
Y todo hogar en el daño
Donó una espada, un cisne,
Una lamento que sonríe
La muerte viva de tu huida
Bendecida en las aguas
Que te arrastran, lector-

Os doy mi palabra,
Trazos-
La palabra que no me habló-

Perjurio-
Roza la rosa-

De la disolución,
El afluente no cesa-
Abajo lilas
Reunidas al ahogo,
Y moradas moradas-
Paralelo de color, mudo mundo
Ansiando 5 secretos, 5 sentidos-

Mama del cáliz
Que ansía redimir
Una vez sucedido el deseo,
Magna Ubre Férrea,
En la Piedra arrodillada-

Desconoce Las Escrituras-

Vivir sin
Respuestas ante tu espejo
Entregando una imagen,
Cualquiera,
Cuando apenas hay
Semejanza en las semejanzas-

Un castillo miserable
Acoge mis riquezas-
No pasarán-

Exceso de realidad
Al rumor de las horas y las olas-
Oramos como lloramos-
Oramos nuevamente,
Ahora donde nunca-

Consecuente
El llanto por la lluvia
En el desierto-
Un continuo de eclipses
En el círculo desolado
De tus ojos,
Agotado de ver mi nunca-

Me da sin-
Adoro La Herida,
Tu sed torrencial,
Que ardan tus manos,
Que aguas nos hablen,
Que nadie te nade-
Que nadie recuerdes-
Que aves-

Dejaré de fumar-
De igual modo cesará la Escritura-
Pero esas muertes
(descubro que no soy yo)
No me interesan-
Aún oigo al niño
Que no quiere nacer-

Si no es giro, me no-

La perspectiva es todopoderosa-
La esfera modelable en la hoguera-

Dijimos que
Cuando la larva
Retomara el marasmo
De tu sangre, hablaríamos
En la mente de la carne,
Del alimento del ángel, Bestia-








Antonio López Medinilla,
sajando el SUR-sub, XII