21/10/10

Ratas griegas entre helechos: la Pregunta no precisa una respuesta-











¿A quién
Vienes

A buscar ahora,

Bajo la roca sola

De la mar serena,

Bajo la seca loza
De tu voz sin mí,

De las voces muertas,
De mi voz sin ella?


¿A quién
vienes
A buscar ahora

Si no son,
Si tus horas suceden

En el palpable silencio,

Juntos y solos

Bajo la tierra?

¿Qué importa la lánguida

Espada al alma

De tu disparen,

Si no fue escrito?

¿Qué es lo que ven tus ojos?

¿Te miras a ti misma?


¿Acaso no
te recuerda a alguien?

¿Y cuando no

Va a esos sitios?


¿Es seguro?


¿Cómo se llamará?

-¿Estrellita?


¿Seguro?

-Sí, al Sur sin.


¿No es tarde para ver murallas?


¿Si te salvo a lo no,

Prometes volver, Bronwyn sin?

¿No es acaso un compromiso?

¿Deviene del cielo estético

O del infierno ético,

O de tus horas boscosas

De carne y hueso?


-¿Cómo te sientes, ángel mío?


¿Quiénes eran?


¿Hablas?


Dinos ¿qué mano, qué senda,

Quién nombra,
Compañero sin compañero sin?


¿Recuerdas el Pasodoble

De los tiempos simples?
¿Halló el sin-lugar,

Lo-nuncal, Estrella?


¿Quién era la mujer

Que no reconoció?

-¿Ángel del Hombre, estás enfermo?


¿Por qué me visitas en la llama,

Remordi/miento?

¿Qué haces a mi lado,

Experiencia?


¿Dónde él?


-¿Me das fuego, Bestia?


¿Florecés, acento?


¿Es enfático?

¿Y tú, qué ansíabas, Belle?


¿Tal vez el cielo que
Siempre fue asma?


¿Nadie nada tus nadas?


¿Y tú me escupes?


¿Cuándo crecieron las hierbas,
Las huellas, las algas,

Las olas, las alas,

Desierta Belle que no?


¿Eres o disparas?


¿Realmente, no estás sola?


-¿Y los otros?

¿Otras?

¿Cómo cosechar la quimera

Del árbol que repudia
La realidad del fruto?

¿Quién nos habla?


-¿Vienes, compañero ángel?


¿Por toda herencia, aquesto,

este no que nos firma?


¿Puedo no ser, y morir?


¿Espada de cristal, Bestia?

¿Se oirá en las olas?


¿Realmente has muerto?

¿Realmente espada?

¿Cantas realmente?


¿Qué fue de

La vida en los otros?


¿Qué escuela eliges

En el fondo del mar?


¿Sentirás vergüenza por ello?


¿Un retozo verbal?


¿No canta demasiada muerte

En La Muerte?

¿Es obvio?


¿Hubo copa?


¿Por qué se alimenta?


¿Cómo es imposible?


¿GlamoRosa?

¿Y la letra?

¿A qué huele su carne?


¿Y si

Acaso las aves

No despertaran

Los árboles?

¿Cuántas estrellas

-dejos del no-mundo-

Te urgen en el cemento?


¿Y en la palabra?


¿Es igual a la existencia

En ninguna parte?


¿Lo recuerdas, manzana?


¿No es suficiente

Signo de humildad?

¿Y no respiras?


¿Comimos lo intocable?

¿Inalcanzable duque

De las expirantes,

Hemos inhalado

Antes de tiempo?


¿Por qué

Bajas del cedro?


¿Y si no se oyen?

¡Por todas las huellas
Y sus santas,
Mi Señor!
¿Qué iniciará

La espada

En las aguas

Que me hablan?


¿Algo de alguien

Se asemeja a esto?


¿Marino, por qué tiemblan tus iglesias?

¿Laico?

¿Cruz?

¿Dado?
¿Ladras?


¿Espejo, tiritás

Si lo sur da nada,
Da la espalda,

Al árbol de Nos?


¿Padre, por qué no me has abandonado?

SIN
EL
SUR










Antonio López Medinilla


2 comentarios:

Pato dijo...

Encontré tu blog en la revista La Iguana, me ha parecido muy rica toda la poesía que he leído allí, de invito que pases por mi blog, tal vez te resulte interesante lo que encuentres en él.

www.perrasnegrasradio.blogspot
www.especiesquedesaparecen.blogspot

Saludos.

antonio medinilla dijo...

Conozco tus blogs por Gabriela, y tus proyectos más que interesantes. Gracias por tus palabras, y espero que sigas estos pasos/sin en este sur/sub bajo lo bajo de quien subscribe. Un abrazo. Antonio.