no es en la habitación
el lugar no
no
sin empezar nada"
Juan Eduardo Cirlot
Gaviotas
Sucias y chirriantes-
Tuvimos hambre y
Advertimos tus despojos-
La gloria no consta en las olas,
Aunque perviva
En la quietud majestuosa
Del aliento, inerme nadador-
Al fin reconocer,
Entre cenizas aladas,
Que danzan las algas lanzas-
Nunca en la distancia
Se alejarán las olas
De mis manos despedazadas-
Éramos, rotosos, lo nunca-
Infantes,
Fuimos crueles-
Éramos juegos, mis voces,
Mis viejos signos-
La infancia no me pertenece-
No me reconoces-
Cierto es
Que aún no nací-
Crecí en la Voz
Y en la mengua-
GRIS LA SIN
¡Sal!
Del mar
Donde canta la ola la
Espiral de mudez,
Compañero hombre,
El falso conocimiento
Del reconocimiento-
El orden mágico de
Las Bestias y del Cielo y la
Tierra se invirtió-
¿Deseas permutar
La encarnación?
Ciegos, como
Llamo a la llama,
Insalvables,
Arrastran junto a mí
Los signos de tu nombre
Olvidado-
TiniéblaLA
Donde un puente en llamas,
Donde libélulas
Donde nunca-
AR DA LA SIN
Iluminada la mesada
No me pertenece
Bajo la piedra-
La batalla es otra-
Su espada larga,
Se nombrará Arte,
Alguna vez símbolo,
Y arden donde no dijo
El exacto mineral-
Nadie,
Donde crecen
-recen-
Sin mí
Sus
Solos sintagmas-
Salvado al color,
El mundo cesa
A fin de
Hilvanar el símbolo
Que 7 cuervos alzan
En las ramas
De la mirada abandonada-
La perra en las eras,
En la negra hojarasca se aleja-
Me observa-
La otra vida durmiera
Como silencian mi vida, hermana,
En el norte amurallado-
No está sucediendo-
¿Logra ayudarme
Tu sonambulismo,
Las orillas de tu disparo,
Las voces recoletas
Arrodilladas en la roca?
Cuando sea
Bienhallado el olvido,
Tu decir
Descansará en paz,
Hombre ángel-
No amanecerá ese día,
Porqueriza Bronwyn,
Virgen cicatrizada-
Comenzarás
A gritar el amanecer
En llamas,
Aunque todos duerman-
Un cementerio
De leyendas de orín
Que sólo tú creerás
Cuando me leas-
Yermo, regreso a las murallas,
Una y otra vez a tu encuentro-
Hablo desde
La misma ausencia, Estrella-
Sabés que de nada sirve-
De entre las
Puertas
Del Celeste Sin,
Buscará orificios-
Inútil búsqueda
Inútil cueva
Inútil estrella,
Mon amour-
Te vi sin
Lo inmutable,
Heráldica intangible-
Asumo que todo
Movimiento
Convoca un crimen
En los m@res-
¿Tan miserable muralla
Cobijará mis riquezas?
¿Necesitarás mi ayuda, Verbo?
¿Cuántas monedas necesitas?
Me esfuerzo mucho, compañero ángel,
Y ése no es mi trabajo-
El sentido es indiferente-
El bosque me detalla-
Estalla
La Runa transparente-
Retorno a posar
Bajo la piedra
Lo comunicable-
Despierto a la luz
Y nombro mi sombra-
Ángel a tus pies,
Paso a paso
Comunicado-
No lo había decidido-
Ahora es irrevocable-
Trinan Aves de No,
Rimas que cautivan
Heridas, transmutan
En el sur amanecido
El largo
Invierno sin tus pasos,
En las horas
De nuestra hora-
Meine Muse, en las olas solas-
Cuanto rogamos,
En niebla y silencio,
No oculta tu traición
Al aparecerte,
Concreta y limitada-
Ve sin mí-
Un viaje necesario
A ningún lugar-
Antonio López Medinilla






4 comentarios:
Antoñito, "TiniéblaLa", de las segundas secundo tus "leyendas de orín", "cierto es que aún no nací", y para qué voy a hacerlo si no hay "viaje a ningún lugar", y que sepas que aunque en transparencia, no me muevo de aquí,de aquí no me muevo,aquí me conmuevo y me sub
Abrazo
k
Tiniéblame otra leyenda de Orin donde aún no nací, donde el nuncal, hermana, el sin lugar que te exvoto.
Quédese, transparente y disparando.
Antonio.
Yo admiro tus palabras que dicen todo y nada dicen según el cómo y el cuándo. Música...
Un abrazo, querida amiga, y mil gracias por tu afecto y lectura, Sandrita.
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