Mostrando entradas con la etiqueta victor erice. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta victor erice. Mostrar todas las entradas

13/4/11

¡No me roces, animal!




Ya no hay distancia,
Sólo un código abierto-
Péndulo paisaje, compañero ángel-

Concreta al fin
Al cobijarte lejos
De la Reproducción
Objetiva de los Hechos-

Está girando:
La Gaviota-
El Café Imperial-
El Cine Arcadia-
¿El mapa puede darme algo?
¿Puede darme fuego?
Me tiemblan las manos-

No es sobre ella no
Es sobre ella no
Es sobre ella-
Es sobre ella-

¿Virgo de óxido,
Doncella muerta
Que me besás,
Conocés el futuro?

Ha sucedido sin,
y sigue sucediendo
En las nubes de la carne-

No he de saber
Cuanto los ángeles saben-


Antonio López Medinilla según

12/3/11

La que oculta la hierba en los disparos-


Mi Familia Cartaginesa

Mi Familia Cartaginesa
Ya te conoce y teme,
Como sur de lo no
Como sub de lo sin,
En esta ciudad rodeada
De murallas-

La exigencia de un mundo
Exclusivamente angélico,
Cinematográfico,
Nos codicia
En las esquinas de la rosa
Con tu nombre erróneo-
A un módico precio
De Hetaira,
CINEMA ARCADIA

Irene Ríos
Son-Ríe
Al ir-

Se desnuda la Santa,
La Hetaira,
Y me besa la lepra
Que contagió al mundo-


Antonio López Medinilla
cabe


8/9/10

Su hoz parece más suave-





Transparente compañero-
Canta cuanto no pasa
En el Tablero-

Otros hallan otros
Métodos de quemar
La letra sin quemar
EL LIBRO-

Entusiastas de la Plaga-

Revelada-
Sueña con ella
Respecto al dolor
De su tercera mano-

Un olor apenas
Aunque imperecedero-

Sabed que tras su muerte-

¿Hemos confesado algo?

Suele suceder:
Dura durante
Lo que sigue sucediendo-
Obvio cíclico y tarde-

Ciclo de transparencia, vate-
Circo sin techumbre, Belle-
No hay cueva-
El castillo delata
Tu distancia vulnerable-

Su Hoz parece más suave-


Antonio Medinilla


12/6/10

es otra la llave, Hija de Dios-







Delátame al método
De las disoluciones
-ya no es mi cargo-
Porque vine a ti
Desnudo y en llamas
Para salvar
La vida de un muerto
Con el humo de llorarle-

¿Padre, por qué me has abandonado?

Nunca dije, Mortaja,
Lo no,
Ni el sí-
No dije nada-
Ni pedí tu mano
Sin mí
Que me envuelve
Bajo el lino protector-

Me acusará el ojo:
La inocencia con metales,
La niña que inquiere
El gesto abrasador de la respuesta-
Ante el ser humano
Los ángeles enmudecen-

Somos cuanto desconocemos-

Te ofrecí la boca del sur
Como te di la cruz del sur-
La salvación de las bestias
Que deambulan bajo la lluvia
Y ladran en la noche que nos roza
Que ahora soy el péndulo
Que busca las aguas ocultas-

Mira bajo tu almohada, Estrella,
Aquél que te habla
Y eres no-

La humilde brizna de hierba, compañera,
acógela en tu bolsillo;
pronto cubrirá el mundo de los abundantes,
vestirá el mundo de los escasos,
donde ocultamos todo el amor propio.

No mires para ver
Cuanto supe olvidar
En la hierba que nos ampara-

Es otra la llave, Hija de Dios-









Antonio López Medinilla
sajando el SUR-sub, XI

10/6/10

El silencio de Estrella-





“el exceso de tinieblas es el fulgor de la estrella”
Georges Bataille



La Gaviota
, nuestro hogar, ha caído en desgracia, como yo, entre capas que cubren la nada.
Me escribí todas las noches, toda mi noche sin. Así de por vida, fui la noche que habló. Fui la noche. Era algo. No le hablaba al sol.
Ahora entiendo la urdimbre del derrumbe: un maldito engranaje cacofónico (a veces, venturosamente aliterado) no bastó al ángel sediento de silencios.

La no-lectura, diurna, ante el prójimo, resultó sombría, divisoria, mientras mi niña caminaba de la mano de su padre muerto que vagó en esta tierra que recorro sin ella, vereda mortal de abracadabras, inútiles todos.

Espirales, sólo los muertos saben leer. Silencio, sólo los muertos callan sus giros.
Ya no hay tiempo, y sin embargo es la Hora.
Pront
o celebraremos su Primera Comunión. Gustaré la sombra y su sordina de furia. Asistiré, pero no me verán a su lado.
Lo sé: la Posibilidad es el Salto a ninguna parte que conociera, aunque soy.
La Creación mancilla la creación, a fin de prosperar, entre nadas salvajes, sus galas, sus alas fúnebres, sus algas. El sonido previo al inicio donde nunca es lo siempre, y te recuerdo, Estrella, en ningún tiempo, mientras nacen las palabras que callo.







Antonio López Medinilla





16/1/09

Su Hoz parece más suave-





Transparente compañero-
Canta cuanto no pasa
En el Tablero-

Hallan
Métodos de quemar la letra
Sin quemar el libro-
Entusiastas de la Plaga-

Revelada-
Sueña con ella
Respecto al dolor
De su tercera mano-

Un olor apenas
Aunque imperecedero-

Sabed que tras su muerte-

¿Hemos confesado algo?

Suele suceder:
Dura durante
Lo que sigue sucediendo-
Obvio cíclico y tarde-

Ciclo de transparencia, vate-
Circo sin techumbre, Belle-
No hay cueva-
El castillo delata
Tu distancia vulnerable-

Su Hoz parece más suave-







Antonio López Medinilla sobre


7/12/08

La que oculta la hierba en los disparos-





Mi Familia Cartaginesa

Ya te conoce y teme,
Como sur de lo no
Como sub de lo sin,
En esta ciudad rodeada
De murallas-

La exigencia de un mundo
Exclusivamente angélico,
Cinematográfico,
Nos codicia
En las esquinas de la rosa
Con tu nombre erróneo-
A un módico precio
De Hetaira,
CINEMA ARCADIA

Irene Ríos
Son-Ríe
Al ir-


Se desnuda la Santa,
La Hetaira,
Y me besa la lepra
Que contagió al mundo-









Antonio López Medinilla
cabe


2/11/08

No te oigan-







Durante el día,
Bajo las piedras,
La ciudad amurallada
Me habla, y oculta
Esta vida
Que avergüenza
A las musas-

¡Tu sombra, Estrella,
La llama da!

¡No me llames!
Iría el péndulo-

Para el encuentro
Sólo aguardé
El silencio:
¡Que nadie escape!
¡Que no te oigan!

Así el verso
Llega a nacer
Como uñas
De mis trozos,
Síes
Destrozados-

Embaucado
Por las palabras, sus aguas
Saltan, orgullosamente avanzo,
Desciendo por la escalera,
Al final de la llamada al sur
De tus tramos y mis ruegos-

Flores informes
Conforman mi tierra-
Alabado sea
SIN
Todo lo personal-
Todo por nada-
Nadie huya-
No te oigan-

Retomo la senda
Del libro desde
Ásperos cielos,
Blancos soterrados
Pasando página
En los márgenes del río irene-

Recodos heridos,
Vía donde aves
Sobrevuelan lo nunca,
Y hablan de ti, mi no-

¿Tan miserable muralla
Cobijará mis riquezas?

¿Necesitas mi ayuda, Verbo?

¿Cuántas monedas son necesarias?

Me esfuerzo mucho, ángel mío,
Y ése no es mi trabajo-

Perseguidores-

Sin la realidad
Para hallar La Realidad-
Desde la palabra,
Sin la palabra,
Para ella, sin reales-

La hondura, hechicero,
La hondura
Entre las hierbas:
La llamada al sur
Donde el agua respira-

Todos los silentes,
A tu voz fragmentada,
Se aprestan en espirales-
Hemos de llover-
Cerrada la curva,
En el último verso
El sentido es indiferente-
La runa transparente-
Retorno a posar
Bajo la piedra
Lo comunicable-

Despierto a la luz
Y nombro mi sombra-
Ángel a tus pies,
Paso a paso
Comunicado-

Todo
Auténtico
Imposible
E inválido-
¡Asombroso parecido!

Lepra y fuente oral
En el diario esfuerzo
Al no lugar, Meine Muse,
Hermana hetaira, mi sin-

Ningún lugar más allá
Salvo éste: NO-

Su verso,
Más alto que
El monte
Que observa
La Nada,
Ahora es soledad-

Nadie querrá sus ojos
Cuando beban de la mano-

Me esfuerzo
En imaginar tus alas
Alzando las palabras
Descarnadas que
Codiciamos en el origen
De este infierno-

No lo había decidido-
Ahora es irrevocable-

Ciclo sigilo,
Babel de trueques-
Al hades cantares
Mares que islas temeres-

Sur, sub la,
Y el mar otra vez
Si los barcos naufragaran-







Antonio López Medinilla,
sajando el SUR-sub, XIV

5/10/08

Meine Muse, sin nacer-






Sin nacer,
Meine Muse hat Aussatz
wie ich,
Escritura,
He visto te
Perfectamente deforme,
Formada-

Ahogada,
Te visten las algas-

Por qué. siendo lepra,
Batallamos desnudos
En la ciega arena-

Quizá no batallábamos-
Quizás no recuerdo
Nada del verso-

¿Dónde me has hallado?

El sótano, largo y amargo-
Entre los dientes,
Si te nombro, huirías-

¿Mi Vida
refleja tu vida, Antonio?


La Otredad
Manifiesta una búsqueda-

Nunca el Encuentro-

Mi Sin-

Cuando lo nunca agasaje
La noche espiritual,
Y propicie tu reinado,
Pordiosera,
Al otro lado del verso,
Hallarán cobijo
Las llamas moradas
Que las lilas abrigan,
Y encarnan, compañera,
El ramo de disolución
Que coronan tus pies-

Escribiente,
Tu caligrafía aún
Es perfecta-
Aún se conserva
Pulcramente,
En la pizarra,
La Escritura mineral
De rencores y arañas-

La arena, ,
O el Jardín sin LA,
La canción
Lapidada e insaciable,
Donde el Verbo sin vida
Retorna a la existencia
Del límpido silencio,
Agustín,
El perro ladra
Mi nombre en el tuyo
Bajo aquel amanecer-

Fragmentarias,
Circulares,
Sílabas y larvas
En surcos
Me observan y acrecientan
Sin nacer-








"Meine Muse hat Aussatz

wie ich"

"Mi musa tiene lepra
como yo"

heinrich BöLL




Antonio López Medinilla,
sajando el SUR-sub, XIV



13/9/08

el SUR-sub, XIII (segunda parte)

el SUR-sub, XIII 
(segunda parte)



Lo recuerdo SIN- ¡Detente! ¡Esferas! No recuerdo- Ardo- Acallan al ahogado azul de Europa, el cometa anunciador de Magdala,  Voyeur de la nunca nada- ¿ESTAMPAS DE SIN? Usted abandonó mi tierra- Fragmentos- Monedas del zahorí- Sur de la ausencia violenta- Norte a lo no debido- Es todo cuanto hay que cavar- Fragmentos- ¿La Historia? Innecesaria- Tiritas, enumeras bajo la cama de todos los males, Bella bestial, las aguas de las aguas, los panes del milagro, las algas y la resurrección- Verde luz de Ur- Verde cruz si Sur- Devotos, retornan los No-hechos, en este instante, aunque sin persona- Escritura sin persona- La sierpe en noir sucede, sigue sucediendo, compañero- Respira sin aire lo que fue aire reinando los hierros- Óxido, otro siglo, este instante- ¿Padre, por qué me has abandonado?
La vie en noir no acaba, aún espero- Donde no hay nadie, observo la Flor en la sombra- Donde no hay nadie, el fonógrafo nada canta- EL SUR: -Cantas como si no pasaran. Los pies desnudos de la sierpe juzgan la estampa de mi sexo en exceso bucólica y descriptiva- Sisea sus razones- Lame un hueso- De soslayo, la manzana reverbera en la ausencia- Demudada, anudada, facial, intacta fruta- ¿Qué hora hemos de ser, compañera, en la hora de nuestra hora? Entre dos sexos, no hay ángel- Hay tiempo sin- Éxodo por la lluvia- Abrazadas al árbol, hermanas, mis reflejos- Los metales rezan mis noches- Reza por mí, compañera- Confesión que pregunte LA sin que afirme- Cierto que el árbol florece de lo imposible- Cierto que hablan las hojas como aguas que arrastran las esquivas nombradías, ramas amadas- Un código suspenso SIN LAS abre las aguas, como santas escrituras que rompen los mares- Autor lector- ¿Hubo diferencia? Apenas hubo existencia, apenas una brizna de hierba basta para sentirnos desgraciados- La palabra, entonces- La Danza nuevamente- No diré más del dolor- ¡Que tiemblen las manos! La semejanza del mundo semejante a Mi No- Late el universo sus ocultas razones victoriosas- La serpiente ha girado, sin final o inicio- ¿Por qué nos hablan? No somos signos sino perros que ladran- ¿Acaso ignoran La génesis de nube que ampara nuestra carne de insecto, compañera? Mágico ha de ser cuanto ignoro- Mi violeta boca, ángel- Nuestra violenta descomposición- Flores- ¿Ves los colores? ¿Y la guirnalda aue abrazan tus pies? Justa y necesaria- Mírame o no lo hagas- Es indiferente- Te encuentro al menor gesto de mi mano- Si respirasen mis hijos, bajo las aguas, en el pantaNO, rodarían otro canto- Pero no es La Historia- El miedo sea la primera mano al reino de los cielos- Deambulan a mi lado, y sigue sucediendo- Acaban de pasar- La ausencia es una muerta que camina las calles en Otra Calle- Dios no asistirá- Acaba a mi lado La lluvia- El mar entrega un espejo de lo que nunca es; siendo no bajo las aguas, ángel mío, bien sabés lo que un hombre no sabe: tu acento oleaje, extranjera: la palabra, el silencio no dirá nada que ignorásemos en un mar de páginas, y el faro. Rota la mano abierta resto al sur la imagen que me invoca en la lobera, en la noche cruel- Qué dulzura- Arriba y abajo, tu maculada pureza en el film de la sombra, Irene- Mientras agonizo, ordenas las cartas- HOSANNA- Sin las alas, arrojadas, te apiadas de mi visión agónica, vertiginosamente espiral y caída- ¿Quién va a nacer? Observo la flor en el suelo- Mientras callo, hubo nacimiento- La nada es el primer verso- Cántame, Cabaretera, la balanza quebrada que fue mi sino- La pérdida sin beneficio, las horas del café, qué fueron sino la herida en el ojal, palabra sin la hoja, el cajón nunca abierto- Las manos de mi hija: Aves raudas de sin, detienen el progreso de mi caligrafía- La ciudad deshabitada y provincial proyecta el film de tu nada- Te observo, y arrojo mis ojos, hundido en la butaca- Lloro tu ausencia cartaginesa: el mundo ha conocido su punto exacto de tristeza- ¿Tu Nombre? Me has olvidado- Sí, bajo la almohada, donde nunca- Ahora no puedo ver a mi hija- La hierba está llorando loca y sola- Ella es la furia del ángel- Ella o la espada- La memoria del hombre que he cantado- Sin anécdota, el viento gira la página- Me muestra otra en blanco- ¿La misma? Donde tu no, Irene, marco el paso del libro al olvido, hasta hoy, donde tú y mi no reinan los ríos- El Sur, que es pasivo, actúa golpeado por lo Norte, que es lo Herido, que es Irene Ríos, que impone su risa fortaleza, el total fracaso del discurso sin los hechos del deseo. Tu licor conmueve a los muertos- Un palabra tuya bastará para salvarme arañando los cerros, donde abandono y te exhibes- La misma sangre de las aves nos separa entre árboles y vocales- Giran los vencejos mi memoria en la cruz del sur- Lentamente sus ruegos desaparecen- En círculos, anochece un golpe de azul y olvido- Sigue sucediendo la Estrella, Magdala, donde nadie, fugaz precisión del disparo o lo rosa- Todo parece real antes de serlo, en el No Tiempo. Una anticipación ignominiosa para mi voluntad. Nombrarlo me hace invisible en lo oculto del baúl (alambre y tenazas), o lamentable en lo concreto del sudor bajo Otro Mundo por decir. Las nombradías muestran sus ruinas, esquinas de existencia: son esquivas: víctimas, victimarias, ciegos, serpientes, videncias de los cinco secretos se mecen en las hierbas que huyen de mis ojos. ¿Me creés? Donde soy yermo tú no vengas, Estrella, el amor no es un palacio- Fotograma a fotograma, Voy siendo el final porque nunca supe lo que era eso-



AMEDINILLA 

17/8/08

CINE ARCADIA

El Sur es pasivo: actúa golpeado por el Norte, que es lo Herido, que es Irene, que es su risa fortaleza, el total fracaso del discurso sin los hechos del deseo, sub y luz sin. Me has olvidado- Cabaretera, Cántame la balanza quebrada Que fue mi sino- La Pérdida sin beneficio, Las horas del café Qué fueron sino Herida en el ojal, Palabra sin la hoja, El cajón nunca abierto- Las manos de mi hija: Aves raudas de sin, Detienen el progreso De tu caligrafía- La ciudad deshabitada y provincial Proyecta el film de tu nada sin- Te observo, y arrojo mis ojos- Hundido en la butaca, Lloro tu ausencia cartaginesa: El mundo ha conocido Su punto exacto de tristeza- Ahora no puedo ver a mi hija- La hierba está llorando loca y sola- Ella es ángel y furia, Ella es espada- La memoria del hombre Que he cantado- Sí, bajo la almohada, Donde nunca- Donde soy yermo Tú no vengas, Estrella, El amor no es un palacio- Sin anécdota, El viento gira la página- Me muestra otra en blanco- ¿La misma? Donde tu no, Irene, Marca el paso Del libro al olvido- Hasta hoy- Tu licor conmueve A los muertos- Una palabra tuya Bastará Para salvarme Arañando el cerro, Donde abandono Y te exhibes- La misma sangre De las aves Nos separa Entre árboles- Giran los vencejos Tu memoria En la cruz del sur- Lentamente Desaparecen Sus vuelos- En círculos Anochece Un golpe De azul y olvido- El limón Resplandece, Negra hermana, Un día de luz Feroz y herético- Salvado al color, No recuerdo La infancia- No pertenezco- Fotograma a fotograma, Voy siendo el final- Nunca supe lo que era eso- Antonio López Medinilla, sajando el SUR-sub, XIII

26/7/08

Mira bajo tu almohada, Estrella-










El espejo de tu morada,

La puerta de tu habitación,
Me enumero-
Me mirás,
Me eclipso,
Me no-

Mito arriba mito abajo
Reconozco el cuadro-
No me reconoces-

Del dolor al dolor
Olvidamos el Dolor-

La iglesia me alza
Cuando el mar retrocede-
Una espadaña de carencia
Atisba cantos rodados
Distintos y necesarios-

No hay canto-

Ante el voyeur
La exhibición desnuda
Ejemplifica
La indiferencia
Del mundo-

Sur de las bestias donde
Escribe el viento
Los Actos bajo lo alto-

Me acusará el ojo:
La inocencia con metales,
La niña que inquiere
El gesto abrasador de la respuesta-

Ante el ser humano
Los ángeles enmudecen-

Somos
Cuanto
Desconocemos-

Ofrecí la boca del sur
Como te di la cruz del sur-
La salvación de las bestias
Que deambulan bajo la lluvia
Y ladran en la noche que nos roza
Que ahora soy el péndulo
Que busca aguas ocultas-

Mira bajo tu almohada, Estrella-








Antonio López Medinilla,
de espa(l)das al SUR-sub, XI (I-II)




24/2/08

Es otra la llave, Hija de Dios-








Delátame al método
De las disoluciones
-ya no es mi cargo-
Porque vine a ti
Desnudo y en llamas
Para salvar
La vida de un muerto
Con el humo de llorarle-

¿Padre, por qué me has abandonado?

Nunca dije, Mortaja,
Lo no,
Ni el sí-
No dije nada-
Ni pedí tu mano
Sin mí

Que me envuelve
Bajo el lino protector-

Me acusará el ojo:
La inocencia con metales,
La niña que inquiere
El gesto abrasador de la respuesta-
Ante el ser humano
Los ángeles enmudecen-

Somos cuanto desconocemos-

Te ofrecí la boca del sur
Como te di la cruz del sur-
La salvación de las bestias
Que deambulan bajo la lluvia
Y ladran en la noche que nos roza
Que ahora soy el péndulo
Que busca las aguas ocultas-

Mira bajo tu almohada, Estrella,
Aquél que te habla
Y eres no-

La humilde brizna de hierba, compañera,
acógela en tu
bolsillo;
pronto cubrirá el mundo de los abundantes,
vestirá el mundo de los escasos,
donde ocultamos todo el amor propio.


No mires para ver
Cuanto supe olvidar
En la hierba que nos ampara-

Es otra la llave, Hija de Dios-










Antonio López Medinilla
sajando el SUR-sub, XI